¿Y si buscamos nuevas perspectivas?
Cambiar la perspectiva. Desde luego suena mucho más complicado de lo que parece. De repente una mañana cualquiera de un día cualquiera te levantas y te das cuenta de que las cosas no están saliendo tan bien como esperabas. Te planteas la posibilidad de abandonar, porque lo fácil es no atreverse a cambiar y seguir viendo las cosas desde la misma posición cómoda de siempre. Pero algo debería decirte que no, que aún se puede hacer algo, que no es tarde.
Seguro que alguna vez has escuchado la frase “mirar la realidad con el cristal correcto”. Esto no es más que la aventura de querer saber qué hay detrás de las cosas y hasta qué limite el ser humano es capaz de plantearse nuevos retos gracias a nuevos obstáculos.
Atrévete entonces a pensar, a leer entre líneas y a darle la vuelta a todo. Confórmate con poco y abarca mucho. ¿Por qué hemos de quedarnos siempre con lo superficial? ¿Por qué no darle un giro de 180 grados e ir más allá? Súbete si hace falta a la mesa de tu comedor, salta al otro lado, derrumba con pedacitos de valentía el muro que hay delante de ti. Sólo así serás capaz de obtener una proyección distinta, esa que permite diferentes matices de color y no sólo una triste escala de grises.
Cambia el rumbo, viaja a lo desconocido, vístete de novedades y engánchate a la idea de que todo, absolutamente todo, puede verse desde una perspectiva distinta. ¿Por qué no intentarlo?
¿Quieres ver nuestros otros vídeos? Entra aquí.
Sobre el autor
